Pórtico, Frederik Pohl
Pórtico representa una lectura fundamental dentro del género de la ciencia ficción. Sin embargo, no es ciencia ficción; lo es y no lo es. El tema principal de la novela son las relaciones humanas. Pohl nos ofrece un lenguaje sencillo, sin ser descuidado, sobre el que se desliza con fluidez el argumento.
Consta de dos partes diferenciadas y que se intercalan a lo largo de todo el libro. La primera parte narra las sesiones de terapia de Rob Broadhead -el protagonista- con su psicólogo robótico Sigfrid. A través de estas sesiones conoceremos íntimamente a Rob, hasta un punto que no suele ser habitual: pasiones, miedos, obsesiones, detalles morbosos… Todo lo que es Rob queda al descubierto para el lector. Esta parte es mucho más cercana, donde la trama principal son las pasiones y miserias del protagonista.
La segunda parte transcurre en Pórtico. Pórtico es un asteroide abandonado por unos extraterrestres (los Heechees), que alberga numerosas naves pertenecientes a esta misteriosa raza -otro de los ejes de la novela- y que los humanos no saben manejar con exactitud. En esta roca Rob aprenderá a ser prospector y realizará varios viajes en las naves Heechees sin saber adónde le llevarán. A pesar de que los alienígenas sazonan esta parte del libro, el hilo principal siguen siendo las relaciones interpersonales que se dan en Pórtico. Estas relaciones, multiculturales, nos revelarán una parte importantísima de la sociedad en la que está inmersa esta novela.
Los viajes de Rob representan la aventura de la obra. Sus vuelos espaciales a millones de años luz, acompañado por cuatro personas o en solitario, dejan al lector a la expectativa de lo que pueda encontrar. Pohl utiliza en la novela recuadros de texto en las páginas, con las que simula anuncios colgados en corchos (o equivalentes) en los que se venden objetos, se ofrecen charlas o compañía, se buscan personas desaparecidas… Además, incluye también en estos recuadros, fragmentos de las charlas de algunos profesores especialistas en los Heechees (todo lo especialista que se pueda ser sin haber visto jamás a uno de ellos), que revelarán curiosidades sobre los mismos.
El final es intenso e impactante, como corresponde con una buena novela de aventuras, aunque esta sea mucho más que eso. Cuenta con unas frases finales cargadas de sentido filosófico que merece la pena leer y recordar.